martes, 3 de julio de 2012

Discurso de "Pepe" Mujica en la cumbre sobre desarrollo sustentable RIO+20

Autoridades presentes de todas las latitudes y organismos, muchas gracias. Y muchas gracias y nuestro agradecimiento al pueblo de Brasil y a su señora presidente. Y muchas gracias a la buena fe que seguramente han manifestado todos los oradores que me precedieron. Expresamos la íntima voluntad como gobernantes de acompañar todos los acuerdos que esta nuestra pobre humanidad pueda suscribir.
Sin embargo, permítasenos hacernos algunas preguntas en voz alta. Toda la tarde se ha estado hablando del desarrollo sustentable, de sacar inmensas masas de la pobreza. ¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? El modelo de desarrollo y de consumo es el actuar de las sociedades ricas. Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes? ¿Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar?

Más claro: ¿el mundo tiene los elementos hoy, materiales, como para hacer posible que 7.000, 8.000 millones de personas puedan tener el mismo grado de consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades occidentales? ¿Será posible? ¿O tendremos que dar algún día otro tipo de discusión? Porque hemos creado una civilización, en la que estamos, hija del mercado, hija de la competencia, que ha deparado un progreso material portentoso y explosivo. Pero lo que fue economía de mercado ha creado sociedades de mercado, y nos ha deparado esta globalización. ¿Y estamos gobernando a la globalización o la globalización nos gobierna a nosotros? ¿Es posible hablar de solidaridad y de que estamos todos juntos en una economía que está basada en la competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad?

Nada de esto lo digo para negar la importancia de este evento. No. Por el contrario. El desafío que tenemos por delante es de una magnitud de carácter colosal y la gran crisis no es ecológica, es política. El hombre no gobierna hoy las fuerzas que ha desatado. Sino que las fuerzas que ha desatado gobiernan al hombre.

¿Y la vida? Porque no venimos al planeta para desarrollarnos en términos generales. Venimos a la vida intentando ser felices. Porque la vida es corta y se nos va. Porque ningún bien vale como la vida y esto es elemental. ¿Pero si la vida se me va a escapar trabajando y trabajando para consumir? La sociedad de consumo es el motor, porque en definitiva, si se paraliza el consumo o se detiene, se detiene la economía, y si se detiene la economía, es el fantasma del estancamiento para cada uno de nosotros.

Pero ese hiperconsumo a su vez es el que está agrediendo al planeta. Y tiene que generar ese hiperconsumo cosas que duren poco porque hay que vender mucho. Y una lamparita eléctrica no puede durar más de mil horas prendida. Pero hay lamparitas eléctricas que pueden durar 100.000, 200.000 horas. Pero ésas no se pueden hacer. Porque el problema es el mercado. Porque tenemos que trabajar. Porque tenemos que tener una civilización de uso y tire. Y estamos en un círculo vicioso.

Estos son problemas de carácter político que nos están diciendo la necesidad de empezar a luchar por otra cultura. No se trata de plantearnos volver al hombre de las cavernas ni tener un monumento del atraso. No podemos indefinidamente continuar gobernados por el mercado, sino que tenemos que gobernar el mercado. Por eso digo que el problema es de carácter político.

En mi humilde manera de pensar, porque los viejos pensadores lo definían, Epicúreo, Séneca, los aymaras, pobre no es el que tiene poco, sino que, verdaderamente, pobre es el que necesita infinitamente mucho y desea y desea y desea más y más. Esta es una clave de carácter cultural.

Entonces, quiero saludar el esfuerzo y los acuerdos que se hacen. Y lo voy a acompañar como gobernante. Porque sé que algunas cosas de las que estoy diciendo rechinan. Pero tenemos que darnos cuenta de que la crisis del agua, que la crisis de la agresión al medio ambiente, no es una causa. La causa es el modelo de civilización que hemos montado y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir.

Pertenezco a un pequeño país muy bien dotado de recursos naturales para vivir. En mi país hay tres millones de habitantes. Poco más de tres millones doscientos mil. Pero hay trece millones de vacas de las mejores del mundo. Cerca de ocho o diez millones de ovejas estupendas. Mi país es exportador de comida, de lácteos, de carne. Es una plenillanura. Casi el 80% de su territorio es aprovechable.

Mis compañeros trabajadores lucharon mucho por las ocho horas de trabajo. Ahora están consiguiendo seis horas. Pero el que consigue seis horas se consigue dos trabajos y por lo tanto trabaja más que antes. ¿Por qué? Porque tienen que pagar una cantidad de cuotas. La motito que compró. El autito que compró. Y pague cuotas y pague cuotas. Y cuando quiere acordar es un viejo reumático como yo y se le fue la vida.
Uno se hace estas preguntas: ¿ese es el destino de la vida humana? Estas cosas son muy elementales. El desarrollo no puede ser en contra de la felicidad, tiene que ser a favor de la felicidad humana, del amor, de las relaciones humanas, de cuidar a los hijos, de tener amigos, de tener lo elemental. Precisamente porque eso es el tesoro más importante que se tiene. Cuando luchamos por el medio ambiente, el primer elemento del medio ambiente se llama la felicidad humana. Gracias.

José "Pepe" Mujica
Presidente de la República Oriental del Uruguay

lunes, 30 de abril de 2012

Espacio y Personaje


Extraído de "Cuestiones de Dramaturgia" Abril 2012

Julio después de sus ejercicios, pasa a la zona de las duchas, apenas abre la puerta puede sentir como la humedad se le pega en los pulmones, lo recibe como siempre Claudia, que esta como de costumbre recostada sobre el escritorio entre dormida y despierta, le pasa la tarjeta para que ella tome los datos y sigue su siesta laboral.

A Julio le encanta ir pisando las baldosas azules que van por el medio de un largo corredor;  también lo hace por el temor que le producen los lockers a ambos lados, siempre les tuvo miedo, cree que algún día alguien va salir de adentro y se lo va a llevar al otro mundo.

El fin de las baldosas azules es frente a 4 duchas, 2 tienen cortinas que están al borde de caerse, y las otras 2 nadie las usa, Julio no es la excepción se sienta a esperar que alguna de las que tienen cortina se desocupe. Mientras espera un joven atlético se sienta a su lado, parece más impaciente, espera unos minutos y comienza a quitarse la ropa frente a los ojos de Julio, Julio disimula la mirada para otro lado, el Joven se mete en una de las duchas que no tienen cortina y emprende el baño. El joven sin ningún drama se enjabona su cuerpo y empieza a cantar. 

Julio lo mira, el joven lo mira también mientras canta, Julio inmediatamente quita la mirada, no soporta ese espectáculo bochornoso y emprende la retirada a paso apurado, agarra la línea azul, trata de no pasar cerca a ningún locker y cuando está pasando por el escritorio de Claudia le dice sin dejar de caminar y saludándola con la mano: “hoy no me baño”. 


-Juan Manuel Zuluaga

lunes, 20 de febrero de 2012

Indagación Sensorial

Extraído de "Ejercicios de Dramaturgia" febrero 2012

Mitos del Barrio

Locación de bacanales, tertulias, conspiraciones y grandes ideas. Se ingresaba por un Kiosko de diarios que atendía un tal “Don Luis” al que solo unos hábiles ojos podían detectarle su gran pelada bajo el Bisoñé. Tenías que mencionar una contraseña que generalmente era un escritor Latino, un elemento de la tabla periódica o un cosmético de mujer. Si aprobabas la contraseña él se hacía a un lado y entrabas a caminar por un castillo construido por interminables capas de letras e imágenes amontonadas las unas con las otras, un bacanal literario, una orgia gramatical frente a tus ojos. Al final del pequeño recorrido descendés por una larga y destartalada escalera caracol corriendo el riesgo de vomitar letras mientras bajas y una vez terminas te encuentras un lavabo para sacarte el oxido que se te queda pegado en las manos.


Músicos tocando, una bruma de tabaco que te estruja los bronquios y te impide cantar, estanterías de licor que empiezan en el suelo y terminan en el techo, vida nocturna. En un esquina los músicos, por otro lado la barra que en una de las paredes tiene un gran reloj que da unas campanadas cada 8 minutos, señal que los habitúes identifican para agarrar sus vasos de las mesas puesto que el lugar se dispone a bailar al ritmo del subterráneo.


Las largas y robustas mesas de madera, se dice que fueron construidas por un carpintero del barrio con los pedazos desmantelados de un antiguo galeón. Don Luis conto en alguna oportunidad que cuando el lugar estaba tranquilo —cosa que no sucedía muy a menudo— se podía escuchar el rugir del mar apoyando nuestros oídos en ellas.

jueves, 19 de mayo de 2011

Mar Adentro

Mar adentro,
mar adentro.

Y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.

Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo,
es como penetrar al centro del universo.

El abrazo más pueril
y el más puro de los besos
hasta vernos reducidos
en un único deseo.

Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras
‘más adentro’, ‘más adentro’
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.

Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.

Ramón Sampedro

lunes, 21 de febrero de 2011

Reporte 72 Horas

21/02/2011
Si no me levantaba de esa cama y escribía esto no lo iba escribir nunca más.

Primero puedo decir que estoy feliz pero que a la vez tengo una angustia en el pecho, es algo que se retuerce me exige vomitarlo, expresarlo, algo que se me es imposible digerir, quizás no este analizando calmadamente las cosas (y no hay porqué hacerlo), pero no puedo pelear contra lo que me pasa, contra lo que siento y me eriza la piel.

Estoy odiando profundamente todo la construcción social-mental que existe en Colombia en este momento. No la soporto, no hago sino repetir esta idea como un loro cuando alguien me pregunta ¿Cómo te fue? Lo único que respondo es que la pase de maravillas con mi familia, que creo que son las únicas personas que se salvan de esta vorágine de odios y repudios que me dan vueltas en la cabeza, pero que también son victimas “inocentes” como todos los demás, de fracasos institucionales que tienen sumida a una población en el embrutecimiento colectivo. Pongo comillas porque son ellos mismos los culpables de tragar todo entero, pero a su vez son tan inocentes de no haber tenido un verdadero docente, una verdadera enseñanza basada en el laicismo, una enseñanza sin vicios, con un objetivo concreto que lleve a las personas a indagar, a informarse, a debatir, a cuestionarse y elegir libremente en que quieres creer en cuanto a todo no solo a lo religioso. Si, si todo esto suena muy cliché quizás. Pero es que mi sociedad o por lo menos lo que vi de ella esta última vez, esta plagada de clichés, de uniformidades, de monotonías. También debo aclarar que estas actitudes afectan, más a las ciudades pequeñas, pueblos y no tanto a las grandes urbes donde de alguna manera los libres pensadores han labrado un camino más visible y con más adeptos. Tampoco puedo pensar que imponer este sistema a la fuerza valla a “curar” este mal, pero de alguna manera una mejor articulación educativa, puede progresivamente ir combatiendo estos síntomas, esas realidades.

Percibí una carencia de estímulos artísticos, de creadores, de innovadores. Todo viene enlatado de afuera, no se esta apoyando bien el made in Colombia. Se importan modelos de actuación, de producción, y aparte esas importaciones no se indagan, adaptan, potencian, de nuevo se traga entero. Nosotros no somos gringos, no somos europeos, no somos japoneses. Somos colombianos o digamos Latinos, porque sí nos es más fácil familiarizarnos con algo latino, tenemos muchas diferencias pero algo de la esencia criolla tenemos todos. Vi una carencia de soñadores, que no quiere decir que no haya, los hay, pero no son suficientes. Hay más soñadores frustrados que nuevos soñadores.

Yo no soy Argentino, pero a la vez si soy Argentino, soy de donde quiero estar, reniego pero no puedo negar también el amor que le tengo a lo que hemos dado en nombrar Colombia. Reniego que tenemos que tener un cambio cultural muy importante. Hoy leía en el Centro Cultural de la Cooperación la siguiente cita de Floreal Gorini “El camino hacia la utopía requiere muchas batallas, pero sin duda la más importante es la batalla cultural”. Nunca mejor dicho, es algo que tiene que darse tarde o temprano, yo siempre me digo que estoy todavía muy joven e inexperto, pero cierta testarudez no me deja conformarme con eso y sin embargo voy por los laditos labrando camino, instruyéndome para esa batalla. Yo soy de las personas a las que se les hace muy difícil vivir en este mundo sin cuestionarse, sin consultarse, sin informarse. Y definitivamente voy a librar una gran batalla, cueste lo que me cueste, seguramente la teatralidad me va ayudar en esto. No sé todavía como. Pero lo hará.

Hoy reflexionaba sobre la diferencia en los mecanismos de demostrar afecto, y concluía: “Que hermoso es el afecto Argentino”, me sentía súper bienvenido, sentía un amor casero, un “es como si hubiera nacido aquí”. La gente parece que no escatima cuando se trata de brindar amor. Lo da simplemente y por lo que siento es desinteresadamente sincero. También reflexiono que estoy rodeado de gente hermosa, y que me enseñan todo el tiempo. A ellos gracias. Han sido un gran pilar en mi vida.

En cambio por parte de mis amigos Colombianos, ese amor era desde un lugar más cuidado, más inexpresivo, demasiado indescifrable, llego a pensar que es por un miedo al que dirán de mi si hago esto y lo otro. tuve altercados por mis demostraciones de afecto “Argentino” pero eran absolutamente sinceras.

A continuación relato otro par de cosas que me han sucedido en estas casi 72 horas de estadía en suelo Argentino:

Hemos comprobado que el “Arequipe” es lo mismo que el “Dulce de leche” cosa que me causo varias discusiones en el 2010.

He vuelto a una independencia personal, después de tanto consentimiento familiar (que me vino muy bien, de eso no estoy renegando).

Fui al teatro a ver una obra genial, inspiradora, salvaje de mi amiga Fran a quien admiro muchísimo.

Estoy organizando mi agenda, 2011, ya me anote en un taller de Dramaturgia y sigo organizándome. Espero desempacar rápido las maletas para concentrarme en mis proyectos.

Hacer todos estos descargos me hace estar un poco más tranquilo para irme a dormir.

martes, 1 de febrero de 2011

Cartas "Las ansias desesperadas de la nada"

Estoy altamente desesperada, no sé a que volví no se para que me sincere. Mi madre no me quiere ver más, mi padre sufrió un ataque al corazón. La sinceridad no es buena, por lo menos con la gente grande.

No he parado de llorar… siento que hice mal, pero a la vez siento un alivio, un deseo reprimido de libertad por fin se ha manifestado con la fuerza de un terremoto, y mi familia fue la más devastada, te acuerdas cuando practicábamos juntas?, me acorde mucho de ti en ese momento, eso me dio fuerza para continuar. Le decía: “acaso no querías una mujer???, pues aquí la tienes, soy una mujer!!, soy TU hija!!, acéptame como soy!, NO!, yo no soy ningún loco, de ultimas seré una loca porque me siento una mujer aunque este cuerpo no me corresponda!!. Para que querías que fuera sincera?, estoy siendo sincera! Y grito porque son muchos años de esconderme. Por eso no viajaba porque sabia que esto iba pasar, pero me canse y aquí estoy. Me estoy asumiendo! Me escuchas? y no voy a bajar el volumen, no, no!, por mí que se entere todo el barrio no me importa” uff.. gritaba y gritaba como una loca literal!!

Ha sido tremendo… pero siento como te decía antes un alivio importante. Ahora estoy mucho mejor que hace unos días. Me la pase encerrada. Ellos fueron muy duros, me han desheredado y yo sola en un departamento diminuto que me prestaron unos primos, a los cuales no les gusto mucho mi sinceridad pero no han perdido el sentido de la humanidad por lo que veo... Esos días me decía a mi misma que hubiera sido mejor quedarme callada, fingir ser una persona “normal”, actuar como una persona “normal” hablar de lo mismo, pensar lo mismo, criticar lo mismo, todo lo mismo! Monótonos estupidos. no he parado de fumar, no sé que hacer!, me consumo en este silencio, tengo a la nada misma atravesada en mi camino y me devoran esas ansias desesperadas de la nada, me hacen pensar que debería abrir las llaves del gas de la cocina y cerrar las puertas y ventanas para dormir una siesta sin fin, que debería arrojarme por el balcón, o hacerme un coctel de pastillas!, pero YA BASTA! Me dije basta respire profundo y busque en mi bolso, encontré una caja de zolpidem me mande tres pastis y dulces sueños!

Casi un día entera dormida pero valió la pena, pude serenarme. Ahora te escribo desde el aeropuerto, se me va acabar el tiempo en Internet y no quiero gastar más plata en esto (fuera de que te ven la cara de extranjero y te cobran más), trate de usar mis encantos para ganar un extra time pero el que atiende fue incorruptible jejeje!. No me extiendo más!.

Te quiero Mucho!!

Escríbeme pronto que tengo un largo viaje! no seas ingrata!

María Gaitán

lunes, 31 de enero de 2011

Saltos al Vacío

Hace dos años y medio pegue un salto al vacío, me fui muy lejos de donde nací, donde nadie me conocía, donde no sabía que podría llegar a pasar, emigre, quise huir de una posible frustración. No me puedo llegar a imaginar que hubiera sido de mi existencia sin ese salto. A veces llego a pensar que como se fueron sucediendo las cosas todo estaba preparado para ese momento, pienso que las oportunidades son como fantasmas que se atraviesan en tu camino ya esta en uno el asustarse o no, el saber interpretar esas “señales” que van apareciendo en tu camino, nada es casualidad es más bien una causalidad. Esas causalidades me alejaron de “MI TIERRA”.

Fue duro. Muy duro, pienso que fue un morir para renacer, un ser libre, un ser responsable, un “te toca hacerte cargo de tu vida, o esto no servirá de nada”, dejarse morir para volver a vivir y eso duele. Es desprenderse de todo, matar afectos: padres, madres, hermanos, amigos; poner las cosas donde uno quiere NO donde otros quisieron. Solo así pude sobrevivir.

Después de esto viene el renacer que es hermoso, ser una cabeza en blanco un cuerpo en blanco y empezar a escribir tu historia como vos quieras. Apareces vos en tu historia el verdadero vos!. El verdadero YO se manifiesta y puedes llegar a sufrirlo pero a la vez amarlo porque en definitiva tienes el control. No mentiría al decir que llegue a un país de las maravillas. Donde todo este proceso pudo realizarse. Y ni hablar de todos esos seres que cruce en mi camino que abonaron en mí sus mejores virtudes, sus mejores consejos, enseñanzas, seres preciosos, adorables. Inigualables. Los amo con todo mi ser.

Pase momentos en donde no podía más, en los que pensé morir, en los que pensé que todo esto era en vano, pero siempre pude levantarme, siempre tuve alguien así fuera en la distancia que animara en mi las ganas de vivir. Que avivara esa brasa en nuestras almas. Tuve momentos de gloria, de fracasos, de pequeñas frustraciones pero no pudieron con mis certezas, eso quiere decir que me enamore, por que el amor es una certeza.

He regresado ahora a mi tierra, a la que me vio nacer digamos, porque pienso en que soy un ciudadano del mundo, en que todos somos compatriotas, y en que debemos trabajar por un bien común. El feliz reencuentro con la familia, me la pase con la familia, amo mi familia, soy definitivamente otra persona, de esto me doy cuenta claramente. Cuando otras personas exigen de mi una conducta, cuando quieren que sea el que había hace 3 o 4 años, ese ya no está, ese se transformo, pero es complicado y no es fácil de entender. A veces les cuesta hasta respetar esos cambios, lo cual no me gusta y me lleva más a alejarme, claramente respeto las subjetividades, ideologías y formas de vida; lo cual no quiere decir que algunas me den tristeza, me es sorprendente darme cuenta que todo esta intacto tal cual lo deje, que se sigue hablando de lo mismo, que la gente se sigue preocupando por lo mismo, que solo hay síntomas de cambio en algunas pocas personas. Esos cambios en esas personas me alegran mucho, pero son ínfimas, no están alcanzando, me pregunto ¿que puedo hacer? Y no se me ocurre nada Y sin embargo el mundo sigue girando y todos nosotros aquí y ahora.

Se aproxima mi regreso, no pude visitar a tantos amigos como pude, pero me queda uno en especial el Profe Cárdenas ese ser místico que despertó en mí esa curiosidad insaciable y que con sus consejos y enseñanzas fue un promotor de los saltos al vacío, a él infinitas gracias.

Pronto más memorias.

viernes, 28 de enero de 2011

Palabras del Profe Cardenas 27/01/2011

Juanma:
Ojalá sigas como vas y nunca llegues a ser ese tipo de personas que pasa la vida haciendo cosas que detesta, para conseguir dinero que no necesita y comprar cosas que no quiere, para impresionar a gente que odia. Feliz cumpleaños mi hermano.

martes, 18 de enero de 2011

Suicidas

No pasa un día sin que aparezca en los periódicos la relación de algún suceso como éste:

"Anoche, los vecinos de la casa número tal de la calle tal oyeron dos o tres detonaciones y, saliendo a la escalera para saber lo que ocurría, entre todos pudieron comprobar que se habían producido en el cuarto del señor X. Al abrir la puerta de dicho cuarto --después de llamar inútilmente-- vieron al inquilino tendido en el suelo, sobre un charco de sangre y empuñando aún el revólver con el cual se había ocasionado la muerte.

"Se ignora la causa de tan funesta determinación, porque el señor X. vivía en posición desahogada y, teniendo ya cincuenta y siete años, disfrutaba de bastante salud."

¿Qué angustiosos tormentos, qué ocultas desdichas, qué horribles desencantos convierten a esas personas, al parecer felices, en suicidas?

Indagamos, presumimos al punto, dramas pasionales, misterios de amor, desastres de intereses, y como no se descubre jamás una causa precisa, cubrimos con una palabra esas muertes inexplicables: "Misterio, misterio".

Una carta escrita poco antes de morir, por uno de los muchos que "se suicidan sin motivo", cayó en mi poder. La juzgo interesante. No descubre ningún derrumbamiento, ninguna miseria espantosa, nada de lo extraordinario que se busca siempre para justificar una catástrofe; pero pone de relieve la sucesión de pequeños desencantos que desorganizan fatalmente la existencia solitaria de un hombre que ha perdido todas las ilusiones y acaso explique --a los nerviosos y a los sensitivos, al menos-- la tragedia inexplicable de "suicidios inmotivados".

Leámosla:

"Son ya las doce de la noche. Cuando haya escrito esta carta, voy a matarme. ¿Por qué? Trato de razonar mi determinación, para darme cuenta yo mismo de que se impone fatalmente, de que no debo aplazarla.

"Mis padres eran gentes muy sencillas y crédulas. Yo creí en todo, como ellos.

"Mi engaño duró mucho. Hace poco, se desgarraron para mí los últimos jirones que me velaban la verdad; pero hace ya bastantes años que todos los acontecimientos de mi existencia palidecen. La significación de lo más brillante y atractivo se me presenta en su torpe realidad; la verdadera causa del amor llegó incluso a sustraerme de las poéticas ternuras.
"Nos engañan estúpidas y agradables ilusiones que se renuevan sin cesar.

"Envejeciendo, me había resignado a la horrible miseria de las cosas, a lo vano de todo esfuerzo, a lo inútil que resulta siempre la esperanza: cuando una luz nueva inundó el vacío de mi vida esta noche, después de comer.

"¡Antes yo era feliz! Todo me alegraba: las mujeres al pasar, las calles, mi vivienda, y aun la hechura de mis ropas constituía para mí una preocupación agradable. Pero las mismas ideas, los mismos actos repetidos, monótonos, acabaron por sumergir mi alma en una laxitud espantosa.

"Todos los días, a la misma hora, durante treinta años, me levanté de la cama; y todos los días, en el mismo restaurante, durante treinta años, a las mismas horas, me servían los mismos platos mozos diferentes.

"Me propuse viajar. El aislamiento que sentimos en ciudades nuevas, en residencias desconocidas, me asustó. Sentíame tan abandonado sobre la tierra, tan insignificante, que volví a tomar el camino de mi casa.

"Y, entonces, la inmutable fisonomía de los muebles, fijos en el mismo lugar durante treinta años, las rozaduras de mis sillones, que yo conocí nuevos, el olor de mi casa --cada casa que habitamos, con el tiempo adquiere un olor especial-- acabaron produciéndome náuseas y la negra melancolía de vivir mecánicamente.

"Todo se repite sin cesar y de un modo lamentable. Hasta la manera de introducir --al volver cada noche-- la llave en la cerradura; el sitio donde siempre dejo las cerillas; la mirada que al entrar esparzo en torno de mi habitación, mientras el fósforo se inflama. Y todo me provoca --para verme libre de una existencia tan ruin-- a tirarme por el balcón.

"Mientras me afeito, cada mañana me seduce la idea de degollarme, y mi rostro, el mismo siempre, que se refleja en el espejo con las mejillas cubiertas de jabón, muchas veces me hizo llorar de tristeza.

"Ni siquiera me complace tropezar con personas a las cuales veía con gusto hace tiempo; las conozco tanto que adivino lo que me dirán y lo que les diré; a fuerza de razonar con las mismas, descubrimos la ilación de sus ideas. Cada cerebro es como un circo donde un pobre caballo da vueltas. Por mucho que nos empeñemos en buscar otros caminos, por muchas cabriolas que hagamos, la pista no varía de forma ni ofrece lances imprevistos ni abre puertas ignoradas. Hay que dar vueltas y más vueltas, pasando siempre por las mismas reflexiones, por los mismos chistes, por las mismas costumbres, por las mismas creencias, por los mismos desencantos.

"Al retirarme hoy a mi casa, una insistente niebla invadía el bulevar, oscureciendo los faroles de gas, que parecían candilejas. Pesaba el ambiente húmedo sobre mis hombros como una carga. Seguramente hago una digestión difícil.

"Y una buena digestión lo es todo en la vida. Ofrece inspiraciones al artista, deseos a los jóvenes enamorados, luminosas ideas a los pensadores, alegría de vivir a todo el mundo, y permite comer con abundancia --lo cual es también una dicha. Un estómago enfermo conduce al escepticismo, a la incredulidad, engendra sueños terribles y ansias de muerte. Lo he notado con frecuencia. Es posible que no me matara esta noche, haciendo una buena digestión.

"Después de haberme acomodado en el sillón donde me siento hace treinta años todos los días, miré alrededor, creyéndome víctima de un desaliento espantoso.

"¿De qué medio valerme para escapar a mi razón macilenta, más horrible aún que la desordenada locura? Cualquier empleo, cualquier trabajo me parece más odioso que la acción en que vivo. Quise poner en orden mis papeles.
"Hacía tiempo que deseaba registrar los cajones de mi escritorio, porque durante los treinta últimos años había metido allí, al azar, las cartas y las cuentas. Aquel desorden llegó a preocuparme algunas veces; pero me sobrecoge una fatiga tal en cuanto me propongo un trabajo metódico y ordenado, que nunca me atreví a empezar.

"Esta noche me senté junto a mi escritorio y abrí, resuelto a preservar algunos papeles y romper la mayor parte.
"Quedeme de pronto pensativo ante aquel hacinamiento de hojas amarillentas; luego cogí una.

"¡Oh! Si aprecian en algo su vida, no toquen jamás las cartas viejas que guardan los cajones de su escritorio. Y si no pueden resistir la tentación de abrirlos, cojan a granel, con los ojos cerrados, los paquetes de cartas para tirarlos al fuego; no lean ni una sola frase, porque sólo ver la escritura olvidada y de pronto reconocida, los lanza en un océano de recuerdos; quemen esos papeles que matan; cuando estén hechos pavesas, pisotéenlos para convertirlos en impalpables cenizas... Y si no lo hacen así, los anonadarán como acaban de anonadarme y destruirme.

"¡Ah! Las primeras cartas no me han interesado; eran de fechas recientes y de personas que viven y a las que veo, sin gusto, con alguna frecuencia. Pero, de pronto, la vista de un sobre me ha estremecido. Al reconocer los rasgos de la escritura se han cubierto mis ojos de lágrimas. Era la letra de mi mejor amigo, del compañero de mi juventud, del confidente de mis esperanzas. Y se me apareció tan claramente, con su bondadosa sonrisa, tendiéndome las manos, que sentí un escalofrío penetrante; hasta mis huesos vibraron. Sí, sí; los muertos vuelven. ¡Lo he visto! Nuestra memoria es un mundo más acabado aún que el universo; ¡puede hacer vivir hasta lo que no existe!

"Con la mano temblorosa y los ojos turbios, recorrí toda su carta, y en mi pobre corazón angustiado he sentido un desgarramiento espantoso. Mis lamentaciones eran tan lastimosas, como si me hubiesen magullado las carnes.

"Así he ido remontándome a través de mi vida, como remontamos un río, luchando contra la corriente. Aparecieron personas olvidadas, cuyos nombres no puedo recordar; pero su rostro sí lo recuerdo. En las cartas de mi madre resucitan criados antiguos, el aspecto de nuestra casa y mil detalles nimios que una inteligencia infantil recoge.

"Sí; he visto de pronto los vestidos que usó mi madre en distintas épocas y, según la moda y según el tocado, mostraba una fisonomía diferente. Sobre todo me obsesionaba con un traje de seda rameado, y recuerdo que un día, llevando aquel traje, me amonestó dulcemente: 'Roberto, hijo mío, si no procuras erguirte un poco, serás jorobado toda tu vida'.

"Luego, al abrir otro cajón, aparecieron las prendas marchitas de mis amores: un zapatito de baile, un pañuelo
desgarrado, una liga de seda, trencitas de pelo, flores... Y las novelas de mi vida sentimental me sumergieron más en la triste melancolía de lo que no vuelve. ¡Ah! ¡Las frentes juveniles orladas con rubios cabellos, las manos acariciadoras, los ojos insinuantes, la sonrisa que promete un beso, el beso que asegura un paraíso!... Y ¡el primer beso!... Aquel beso delicioso, interminable, que ofusca la mirada, que abate la imaginación, que nos posee y nos glorifica, ofreciéndonos a la vez un goce ideal y la promesa de otros goces deseados.

"Cogiendo con ambas manos aquellas prendas tristes de lejanas ternuras, las cubrí de caricias furiosas y en mi corazón desolado por los recuerdos sentía resonar cada hora de abandono, sufriendo un suplicio más cruel que las monstruosas leyendas infernales. ¡Ah! ¿Por qué las abandoné o por qué me abandonaron?

"Quedaba por ver una carta fechada hacía medio siglo. Me la dictó el maestro de escritura: 'Mamita de mi alma: hoy cumplo siete años. A esa edad ya se discurre; ya sé lo que te debo. Te juro emplear bien la vida que me has dado.
'Tu hijo que te adora, Roberto'.

"Me había remontado hasta el origen. El recuerdo era desconsolador. ¿Y el porvenir? Quise profundizar en lo que me faltaba de vida, y se me apareció la vejez espantosa y solitaria, con su cortejo de achaques y dolencias... ¡Todo acabado para mí! ¡Nadie junto a mí!

"El revólver está sobre la mesa... Es tentador..."

No lean nunca las cartas de otros tiempos! ¡No recuerden viejas memorias!... Así es como se matan muchos hombres en cuya plácida existencia no hallamos el verdadero motivo de su fatal resolución.

Guy de Maupassant

martes, 23 de noviembre de 2010

Cartas 23/11/2010

Hola!

De nuevo el destino viene haciendo de las suyas jeje, y pues aquí hay varias cosas intrascendentes que a mí me gusta contar.

La semana pasada después de hacer mil maniobras para retirar un plan telefónico que cuando me lo ofrecieron me lo activaron en diez minutos y para retirarlo por teléfono no podía y me toco irme al “Centro de experiencia del Cliente” un lugar plástico, prefabricado y un poco carente de vida que te da la sensación de que oprimís un botón y todo el local se desarma y queda comprimido de pronto en una cajita de 2x4. Fui atendido por la señorita Sabrina que tenía unos ojos azules grandes preciosos y un pelo negro oscuro y piel blanquita como me gusta a mí. Pre cio sa. Me hacía pucherito y me ofrecía otro plan, un descuento, que le dejara mi celular a alguien, un montón de cosas. Me negué durante una hora y termine diciéndole que por favor no me ofreciera ningún otro plan que estaba ya un poco cansado de tantas vueltas, “vos no tenés la culpa mi amor, el servicio estuvo muy bien todo muy lindo muy hermoso, pero yo no pienso dejarle el celular a nadie primero por que me voy del país segundo por que no pienso pagar un celular si ni siquiera voy a usarlo. Quédate tranquila que cuando vuelva me activo en otro plan, y disculpa mi tono antireflexivo” después de todo esto me tramito el cambio de plan.

El caso es que salí de ahí, con ganas de caminar unas cuadras, y de casualidad entre a una galería di una vuelta mire todo muy bonito, muy caro y me fui sin darme cuenta que justo a esa galería iba a volver en búsqueda del podólogo que me atendió hoy, y con el cual aprendí mucho sobre el cuidado de los pies, de cómo cortar las uñas, de cómo iba a proceder a desencarnarla, le pregunte de todo, jeje soy así preguntona. Bueno y también confieso que me bajo mucho la ansiedad y el pensar que se me puede gangrenar el dedo gordo y que me lo van a cortar y todas esas cosas que se te cruzan por la cabeza cuando no tenés una Obra Social, También me dio satisfacción ver que todo mi trabajo intuitivo con bolitas de algodón para tratar de desencarnar la uña funcionó! Jeje! Eso me hizo sentir muy bien!. En fin, son muchas cosas intrascendentes para muchos las que a mí me encantan, por ejemplo hoy el podólogo, la peluquería, esperar el tren, tomarme el café solo, bañarme sentado, estar con alguien al lado y no hablar por mucho tiempo, mirar a la gente y pensar que es de su vida, de que trabaja, que le gusta comer, estado civil, perversiones, hobbies; Eso me ocupa la cabeza en el transporte publico por ejemplo, igual ya estoy un poco harta. Quiero una moto… quiero tener libertad de movimiento, unos dicen que me puedo matar, no sé que tanto soy tan fanatica de las normas de seguridad que ser irresponsable en ese sentido no me lo permitiría jamás! Jeje. En fín voy a ver si el año que viene la compro a crédito.

Bueno… no sé que más decirte. Te mando un beso grande!, escríbeme pronto!!

Chau!

María.

martes, 5 de octubre de 2010

Una historia de mujeres olvidadas Por: Umberto Eco

Recientemente descubrí en la red una enciclopedia de mujeres, muchas de las cuales han sido olvidadas injustamente por la mayoría de los historiadores.

Hay una excepción: en su libro de 1690, Historia de mujeres filósofas, el
académico francés Gilles Menage escribió acerca de Diotima la Socrática,
Areté la Cirenaica, Nicarete la Megariana, Hiparquia la Cínica, Teodora la
Peripatética, Leontia la Epicúrea y Temistóclea la Pitagoraniana, acerca de
quienes conocemos muy poco. Y lo correcto es que muchas de estas mujeres
deban ser rescatadas del olvido.

No obstante, lo que realmente falta es una enciclopedia de esposas.
Frecuentemente se dice que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer,
desde el emperador bizantino Justiniano y su esposa Teodora (la ex actriz)
hasta Barack y Michelle Obama. Es curioso que nunca se diga lo opuesto:
no hablamos acerca del “hombre detrás” de la gran Isabel I de Inglaterra, por
ejemplo, o de su contemporáneo compañero viudo, de largo reinado. Pero
pocas veces, si es que alguna, las esposas reciben la atención que merecen.

En las historias de la antigüedad clásica y posteriormente, se dedica más
espacio a las amantes que a las esposas. Clara Schumann y Alma Mahler, que
estuvieron casadas con los compositores Robert Schumann y Gustav Mahler,
son excepciones, pero estas mujeres causaron gran revuelo por sus amoríos
extra y postmaritales. Básicamente, la única mujer que siempre es mencionada
simplemente por ser una esposa es Xantipe, casada con Sócrates —y aún en
ese caso, sólo para decir cosas malas de ella—.

Leí recientemente un texto de Pitigrilli, escritor italiano del siglo XX, quien
atiborraba sus relatos con citas eruditas —aunque frecuentemente equivocaba
los nombres— y con anécdotas que encontraba quién sabe dónde. En
determinado punto, Pitigrilli invoca la severa advertencia de San Pablo: “Melius
nubere quam uri” o “Preferible casarse que arder con gran deseo” —un buen
consejo, incidentalmente, para los curas católicos romanos—. Pitigrilli observa también que la mayoría de los grandes, incluyendo a Platón, Lucrecio, Virgilio y
Horacio, eran solteros. Pero eso no es completamente cierto.

Puede ser verdad con Platón, quien, según Diógenes Laertius, escribía
epigramas para hombres jóvenes muy apuestos. Por otra parte, Platón aceptó
como alumnos a dos mujeres, Lastenia y Axiotea, y se asegura que había
comentado que un hombre virtuoso debería casarse. Quizá era cauteloso por el
infeliz matrimonio de Sócrates con Xantipe.

El famoso alumno de Platón, Aristóteles, casó con Pithias, y después de su
muerte se unió a quien fue su esposa o su concubina, Herpyllis. En todo caso,
Aristóteles vivió con ella como hombre y esposa, y la recordó con afecto en
su testamento. Le dio un hijo, Nicomaco, por quien, en opinión de algunos
historiadores, Aristóteles nombró su Ética Nicomáquea”.

Horacio no tuvo esposas ni hijos, pero a juzgar por sus escritos, sospecho que
se permitió algunas aventuras románticas. En cuanto a Virgilio, parece haber
sido demasiado tímido para declararse a una mujer, aunque se rumora que
tuvo una relación con la esposa de Varius Rufus. Ovidio, en contraste, se casó
tres veces.

En cuanto a Lucrecio, las fuentes antiguas nos dicen casi nada. Una breve
mención en un escrito de San Jerome pretende hacernos creer que Lucrecio
se suicidó porque una poción de amor lo volvió loco —aunque el santo tenía
interés en que un ateo como Lucrecio fuera considerado demente—. Sobre la
base de esa versión, otros adornaron el relato, añadiendo la misteriosa Lucilla,
que puede haber sido la esposa o amante de Lucrecio. En esta versión ella era
una mujer enamorada que pidió a una bruja que le elaborara la poción, en tanto
que otros aseguran que el mismo Lucrecio elaboró el brebaje; en cualquier
caso, Lucilla no sale muy favorecida. Esto es, a menos que Julius Pomponius
Laetus, humanista italiano del siglo XV, estuviera en lo correcto al decir que
Lucrecio se suicidó porque estaba enamorado de alguien más y era infeliz.

Siglos después, Dante soñó acerca de Beatriz pero se casó con Gemma
Donati —aunque nunca mencionó a esta última en sus escritos—. Todos
piensan que Descartes era soltero, ya que murió muy joven después de una
vida sumamente pintoresca. Pero sí tuvo una compañera durante algunos
años —una doncella llamada Helena Jans van der Strom, a la que conoció
en Holanda—. Oficialmente sólo reconocía a Helena como sirviente. Pero,
contrario a ciertos rumores difamatorios, él reconoció a la hija que ella le
dio, Francine, quien murió a los cinco años de edad. Según algunas fuentes,
Descartes también tuvo otros amoríos.

En pocas palabras, aparte de los religiosos, que supuestamente eran célibes, y
hombres más o menos abiertamente homosexuales como Cyrano de Bergerac
y Ludwig Josef Johann Wittgenstein, Immanuel Kant es sólo uno de los
grandes pensadores de la historia de quien estamos verdaderamente seguros
de que era soltero —los registros históricos son muy claros al respecto—.

Sorprendentemente, incluso Georg Wilhelm Friedrich Hegel estaba casado; de
hecho, parece haber sido un tanto mujeriego, con un hijo ilegítimo. Y Karl Marx,
quien estaba profundamente apegado a su esposa, Jenny von Westphalen.
Sin embargo, la tendencia persiste: ¿qué influencia tuvieron Gemma sobre
Dante, o Helena sobre Descartes, para no mencionar el enorme número de
esposas sobre las cuales la historia dice aún menos? ¿Y si todas las obras de
Aristóteles en realidad fueron escritas por Herpyllis? Nunca lo sabremos. La
historia, escrita por esposos, ha condenado a las esposas al anonimato.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

En un Hotel de Constitución

Y aquí estoy entre estas cuatro húmedas y desangradas paredes, todavía conservo ese olor a papa y tomate en mi camisa; hace 3 meses escape de Colombia y llevo un mes buscando a ese tal Rubén Roca que ni sé quién es pero no doy con su paradero.

Este cuarto huele a neumático y azufre, las putas del fondo del pasillo no me dejan en paz. Hoy encontré una metida en mi cuarto, fumando como una cerda e insinuándose... me toco sacarla a patadas, les tengo asco... Verla ahí postrada fue como volver a esa navidad cuando tenía 9 años, al fondo sonaba "Faltan Cinco pa' las doce" y todos los vecinos de la cuadra se encontraban afuera tomando aguardiente y comiendo fritanga. Las cabezas de los marranos colgaban de los arboles, les ponían cigarrillos en la boca, pañoletas o lentes de sol, era una tradición Paisa. Yo estaba sentado en el andén, tenía mi propio andén, frente a mi casa antes de cruzar la calle, me sentaba justo al lado de una grieta y al lado del guayacán, de día jugaba con un autito de madera que me hizo el abuelo; ahora solo estaba mirando a las vecinas regordetas tirando mas carne y chicharrón al aceite y también vi como mi papa se escabullía en casa con una de esas viejas. Lo seguí hasta mi cuarto y lo encontré cogiéndose a esa marrana que gemía como loca en mi cama, el ruido de las tablas que lloraban por la agitación nunca pude olvidarlo, yo miraba por el rabillo de la puerta; era la misma expresión que tenia la puta que acababa de sacar mi cuarto. Corrí a contarle a mama que se encontraba afuera sentada con el párroco, ella me aparto de la gente me dio un cachetazo que tampoco se me olvida y me dijo:

—En tu vida Marco contaras lo que paso, si no yo misma te jalare las patas cuando estés dormido— después se marcho como si no le importara nada, en realidad si le importaba pero pasa que ella ya lo sabía pero como papa le pegaba, no podía hacer nada... solo se desquitaba conmigo por ser el del medio y de vez en cuando con el perro.

Esa noche de diciembre no dormí en la cama, agarre unas sabanas y me encerré en el armario que era gigante, allí tenia instalada mi guarida. Esta noche solo volteare el colchón me fumare un cigarrillo y tratare de dormir. Mañana saldré de vuelta a buscar a Roca.

-Mariano Gálvez

martes, 11 de agosto de 2009

Al chino con Laura




Laura me acompaño hoy al chino, íbamos a comprar algo para la merienda, Laura con su increíble genio acompañado de sus insaciables ganas de que la gente coma, tenia una brillante idea.

Pero el chino no estaba colaborando con los ingredientes, necesitábamos un Tholem 4 quesos y lo más parecido que encontramos fue un queso Untable Port Salut, el resto de los quesos eran de poca monta, Laura farfullaba improperios contra los orientales y a su vez me repetía que revisara las fechas de vencimiento de los alimentos asegurando que los desgraciados estos ponían de primeros los alimentos vencidos para que uno se los lleve.

Leche, pan, queso, un postresito y a los ¡¡Fiambres!!. Estábamos embelesados frente al espectáculo que representaba ver caer las fetas de jamón crudo sobre el plástico borroso y ver como se enroscaban entre ellos como olas.

Llegamos a casa, hornillas funcionando, agua calentándose, olor a tostada y sobre el plato gris como vereda, se erigía un Empire State de tonos marrones. Laura hizo un ¡¡¡Clack!!! con sus dedos y los platos mágicamente se elevaron y se fueron volando solos hacia la mesa, todo se estaba acomodando a sus ordenes.

Tome el cuchillo y penetre la perfecta armonía del queso untable recién abierto, después lleve ese iceberg extraído sobre la tostada y lo desparrame por toda su superficie cubriéndola totalmente, fui tomando los pedacitos de jamón crudo que se iban desprendiendo del tumor principal como Laura me había advertido y los fui pegando como un álbum de estampitas sobre la tostada, después media feta de queso sepultando el jamón, un dobles a la mitad y directamente remojar en el café para engullir sin escrúpulos. Mis papilas gustativas primero sintieron el sabor del café que se escurria del pan, después mis incisivos quebraron la estructura molecular de la tostada y empiezo a masticar, puedo sentir la mezcla de quesos y el salado del jamón que se conjugan perfectamente, y estallo de placer con esa fiesta de gustos en mi boca. Laura esta realizando en silencio el mismo ritual y comemos felices en la distancia. Repito una y otra vez el ritual para quedar jadeante tendido en el sofa y ver una peli.


LAURA AMO TUS GANAS DE QUE LA GENTE COMA, TUS RECETAS, TUS INSULTOS, TU ODIO, TU AMOR TUS MIMOS, TE AMO DESGRACIADAAA!!

martes, 4 de agosto de 2009

Recaída

Un encuentro inesperado, una alegría que me quema por dentro. Si antes había dicho que la había superado mentí, ardo por dentro cuando la veo, fuera de eso me saluda y me halaga, y me enamoro más con cada silaba que pronuncia.

Por un momento fue como si antes no hubiera pasado nada, inclusive casi sentí que se me lanzaba. Pero ella decidió retener como lo hizo antes. El pelo desordenado, sus ojos siempre delineados, su baja estatura y su piel canela me revuelcan mis hormonas y descontrolan mi corazón.

No entiendo que es lo que pasa, ella rehuye mi mirada, tiene miedo a entregarse, sabe muy bien que es lo que pasa entre nosotros. Yo se que ella también arde por dentro… pero tiene miedo y yo me enamoro cada vez mas de ese miedo.

Nuestros ojos frente a frente nos delatan por eso evitamos mirarnos en publico. Pero ella me mira en secreto, como yo a ella, yo lo se, yo lo vi. y si no es así culpare al vino por ilusionarme.

Cuando te vea nuevamente, no voy a poder aguantarme mas… será lo que fue, o lo que nunca será.

lunes, 27 de julio de 2009

El profe Cárdenas

Las cuadras que devienen desde la avenida Pueyrredón por Bartolomé Mitre y que atraviesan once hicieron que seguir leyendo fuera imposible. Los baches, la imperfecta pavimentación y el vaivén del colectivo me resentían los ojos y sentía el temor que de pronto mi retina se iba derretir y derramar sobre las páginas del libro que llevo en mis manos.

Por cierto, menos mal que saque aquel libro; “Nueve Cuentos” de J.D. Salinger, lo tengo desde que pase por el depto de Marianita Barragán y que no he devuelto por olvido. Gracias a él pude aprovechar el tiempo que una larguísima fila en el cine quería arrebatarme.

Siento un profundo amor hacia la lectura, y cada vez noto que crece dentro de mis necesidades. Me siento como el hijo “nerd” de C.R.A.Z.Y. que no puede parar de leer; leo los ingredientes de lo que como, la información nutricional, todo aviso que vea en el subte, revistas, horóscopos viejos, diarios pasados, no puedo evitarlo, siento que si no leyera estaría arrebatándome la oportunidad de aprender algo… así sea pura mierda.

Bueno, pero volviendo al 151 que me llevaba de vuelta a casa después de ver Harry Potter 6 —y darme cuenta que el “Half-blood prince” era nada más y nada menos que “Canon Severus Snape” ( Nunca me lo espere)— y en vista de que el continuo vaivén no cesaba y me impedía seguir leyendo, empecé entonces a pensar en esto que escribo ahora… en un momento el recuerdo del entonces maestro y ahora amigo Cristian Cárdenas se apodero de mi. Esas eternas clases de literatura que recibíamos a los 14 años en el Liceo Campestre, y que de un momento a otro transformaron el repudio que le tenía a esa cátedra por una intensa curiosidad que saciaba cuando él con escasos 26 años bonachonamente entraba al aula y con su particular “pedagogía” me iluminaba el cerebro y no tanto el de algunos de mis otros compañeros quienes prendían su atención en otras actividades no tan académicas. Sus frases celebres como “Bruta la cartera”, “Yo quiero morir leyendo”, “me tome un molotov y la mande a la mierda” y “tengo libros hasta en el baño” me arrebataban en ese entonces una carcajada, ahora en cambio siento una gran admiración; yo ahora entiendo que cuando mis compañeros de clase me decían —Burralá (osea yo) pregúntele pues, pregúntele bobadas— yo saciaba mi curiosidad preguntándole sobre historia del arte, filosofía, política y otra gran cantidad de cátedras y quedaba embelesado al ver que contestaba a la perfección y se extendía lo que fuera necesario. Mientras tanto mis amigos aprovechaban el tiempo perdido de clase y jugaban a las cartas, dormían en el suelo o se escabullían de la clase para jugar futbol. Le saque un provecho enorme a sus clases, lamentablemente el colegio era una perdición, él recibió una mejor oferta y no vacilo en tomarla.

Pero el destino nos volvería a encontrar cuando a una semana de partir hacia Buenos Aires, en una tangueria llamada “El Cuartito Azul”, mis padres se encontraron con él y llamándome al celular me comentaron que el estaría gustoso de hablar conmigo. Así pues después de 5 años volví a verlo, esta vez yo era otra persona por así decirlo, había tenido un par de experiencias en Bogotá que cambiaron mi forma de pensar y de ver el mundo. Al entrar a saludarlo vacilé un poco, busque la manera más formal de presentarme; pero el desprovisto de formalismos me dio un amable saludo me brindo un trago y se dio el gusto de revolcar su memoria y acordarse que yo era su mejor alumno o por lo menos el que tenía un grado de conciencia e interés más definido que el resto —esto me alago pero me hizo sentir avergonzado puesto que soy bastante modesto— hablamos muchísimo bebimos su “Brandy bendito”, él en su lucida ebriedad se regocijaba al escucharme hablar de cosas que a lo mejor a mi no me parecían tan brillantes en mi manera de pensar y de expresarme, pero que para él como docente era lo que más le gustaba ver en sus alumnos y no lo encontraba mucho. La pasión.

Terminamos esa noche en el bar de “Charrejo” un lugar que me maravillo por su sencillez y su falta de decoro, que a su vez enaltecía su valor estético para mi gusto. Era un bar de poetas me comentaba Cristian, de intelectuales, poco concurrido; seguimos con el brandy y hablando de la cultura Cartagueña. Me presentaron “La Cantarrana” un diario de poetas que salía quincenalmente y que para mí siempre fue desconocido, no pude evitar mi sorpresa y admiración para con ellos. Charrejo entonces me regalo un libro de poesía, específicamente Haiku que es una forma tradicional de poesía Japonesa, pero que para mi sorpresa escribía Fernando López Rodríguez un profesor de un colegio público, el Nacional Académico y que había sido reconocido a nivel internacional yo seguía ignorante del talento que iba conociendo en mi pueblo. Termino la noche con este bello recuerdo. Leí los poemas al siguiente día en treinta minutos. Había quedado pendiente una cita con el profesor Cárdenas. Pues quería que pasara por su casa a retirar un libro de su biblioteca, el me recibió informalmente en pantaloneta y sandalias, con un trago en la mano me dijo “agarre lo que quiera mijo”. Después de meditar mucho agarre las tragedias de Eurípides el sonrió y me escribió una cita de la cual no recordaba su autor. “Juan Manuel el arte nos evita morir de realidad, este es un detalle de mi profundo cariño” y así partí a mi casa al otro viajaba a Buenos Aires… Pero volviendo al colectivo a más de 1 año del encuentro con el prof, como saliendo de una ensoñación que me había poseído me acababa de percatar que me había pasado 2 paradas.

¡¡Puta!! Refunfuñe, pero me calme al instante y pensé que todo esto fue un lindo recuerdo y decidí estuviera escrito en algún lugar.

Ahora pensándolo bien, me parece que yo también quisiera morir leyendo como dice el profe Cárdenas.

miércoles, 22 de julio de 2009

1-F

Juan vivía en un departamento chico, con un baño chico y también una cocina chica. Era un edificio extraño por fuera, pues resaltaba mucho por sus extravagantes cuadraditos de colores que también eran chicos.

El vivía en el 1-F, la señora de al lado, Berenice era adicta a las series norteamericanas como Lost, Heroes, Six Feet Under. Como Juan también lo era se llevaron bien. Una vez que Juan se quedo fuera porque se le rompió la llave ella lo acogió y hablaron del final de la 5ta temporada de lost, de si Juliet moría o no, en fin de todo lo que los fans de Lost hablan. Berenice no tenía una vida muy interesante por contar, tuvo 2 hijos que ahora trabajan en Brasil y ella vive de su jubilación. Lo único que le llamo la atención a Juan fue la cama, pues estaba pegada en la pared, ósea que Berenice dormía de pie, colgada de unos elásticos con su televisor al frente siempre encendido, dice que duerme así por que lo leyó en una revista y agrega además que ahorra espacio pues vive en un departamento más chico que el de Juan.

A Juan le gusta leer mucho… podría decirse que si estaba en su casa estaba leyendo, no tiene computadora tampoco tiene un televisor ni radio.
Juan no conoce al señor del departamento de arriba… pero no se lo aguanta porque no lo deja leer tranquilo, es bastante extraño… esta todo el día en su departamento, tampoco sale. Es como la señora Berenice, pero la diferencia es que mientras Berenice está viendo la TV, el señor de arriba está corriendo muebles; es lo único que sabe hacer piensa Juan. No hay día en que no se escuche el rasguñeo de las patas de la silla contra el piso conformado por pequeñas lozas de madera muy chicas, el arrastrar de una silla, el caer de las monedas y rodar por el piso, el caminar fuerte. Parece que este señor no tiene nada más que hacer en su vida que correr los muebles de lugar… todos los días prueba una disposición diferente. Es muy extraño… Juan piensa a veces que es un personaje de un cuento de Cortázar, o a veces se imagina que podría ser el mismísimo Gregorio Samsa quien hace todos esos ruidos. Una vez pensó en subir y dejarle una carta por debajo de la puerta pidiéndole el favor de no hacer tanto ruido, pero sucumbió al miedo de ser devorado por Gregorio en un eventual ataque de furia.

Juan se defendía en la cocina, no era un gran cocinero pero hacia cosas ricas para él. Se preparaba muchos cafés al día (era adicto). Siempre desechaba por la rejilla los residuos pequeños que entraran por ese agujerito súper chico al fondo del lavabo. Juan había comprado unas semillas, —quería tener una planta carnívora— las había dejado en la cocina. Sin darse cuenta un día una semilla se escurrió por la rejilla y viajo por la cañería hasta parar en un bloque de residuos que se alzaba como un islote; se había plantado allí… al parecer la humedad y ciertos factores hicieron que esa semillita germinara y empezara a crecer.

Juan noto unos meses después que una pequeña rama se asomaba por su rejilla, le pareció muy extraño, la planta había pasado mucho tiempo escondida y al parecer ya necesitaba la luz solar para seguir desarrollándose, Juan sin saberlo estaba alimentándola con su basura pues esta no era una semilla común, estaba tratada con químicos, las raíces de esta ya se habían extendido casi por toda la red de cañerías del edificio. Al parecer la planta en su crecimiento se había alimentado de todos los residuos del edificio, había exterminado toda clase de insecto o bicho que andará distraído por los desagües —sin ninguna duda había una guerra insecto-plantas—, pero fue solo hasta ese 17 de Julio que la situación se volvió crítica.

De noche se podían escuchar los rugidos que venían del interior del edificio, lo que fuera que estuviera creciendo allí abajo estaba hambriento y deseaba salir. Juan asustado decidió llamar a un exterminador pensando que a lo mejor era una rata atrapada que se ahogaba en el desagüe.

El remedio fue peor que la enfermedad al comenzar la desinfección, miles de bichos que estaban escondidos y hacinados alrededor de todo el edificio salieron por cantidades. Corrían todos en una sola dirección llevados por el pánico, al parecer los químicos habían lastimado a la plantita. Se escucho un gran rugido y el edificio comenzó a temblar, las paredes se agrietaron, el exterminador lleno de terror dejo todo su equipo en la cocina y huyo como si fuera un insecto más. El edificio empezó a temblar más fuerte; Juan salió de su departamento y vio el apocalipsis… Berenice no estaba más, saco casi todo incluyendo su televisor. Por la escalera había objetos y cosas que la gente había dejado caer mientras intentaba sacar lo más valioso de sus casas, las cañerías estaban rompiéndose, el edificio se estaba inundando y se sacudía cada vez más fuerte. La escalera que conducía al palier y la salida se había derrumbado ya… solo había una opción y era correr a la terraza. Las ramas vivas se escabullían por las grietas y atrapaban a los inquilinos que quedaban, los apretaban con fuerza mientras de las mismas se asomaban cabezas con dientes de un color rojizo, les sacaban los ojos y se devoraban su cerebro.



Mientras Juan corría podía ver ancianos y niños agotados y entregados al pánico quienes solo se agarraban de las paredes a esperar ser devorados. Podía ver una luz al final de la escalera, estaba sin aliento tenía una de las cabezas que salían de las ramas mordiéndole un brazo, de un golpe le rompió el cuello pero la cabeza siguió mordiendo con fuerza, con su último aliento logro salir para encontrarse con la cabeza madre que media casi 12 metros y quien había estado atrapada debajo del edificio todo este tiempo, esta lo examino con cautela, Juan preso en su cansancio estaba inmóvil, comprendió que de esta no podría escapar y se entrego para ser devorado de un solo mordisco.

martes, 14 de julio de 2009

LUCHA!

Hoy me levante con tinte militante, mientras viajaba en ese 168, me pasaban por mi cabeza un montón de posibilidades debido a un inoportuno regreso. Se me ocurría reunirme de nuevo con esa cofradía en el bar de Charrejo. Allá en ese rincón de poetas y maestros, tomarme un brandysito con el Profesor Cárdenas, y indefectiblemente empezar a trabajar en PRO de la cultura Cartagüeña. Buscar la posibilidad de un espacio para la creación teatral, un subsidio por parte de la municipalidad, o la oportunidad de sumarme a una empresa teatral que ya esté en funcionamiento, todo esto con pleno fin social, tratar de llevar todo lo aprendido e implementar un cambio social, como en el Teatro Comunitario. Formar grupos en los barrios y localidades, a manera de integración social.

También se me ocurría no solo implementar eso en Cartago, sino también en Bogotá, convocar a mis compañeros de batallas y ponernos a trabajar en común para compartir con todos lo aprendido y así cambiar la vida de muchísimas personas que al no existir una salida, cometen errores y lo único que el estado hace es condenarlos y no mueve un dedo en investigar el porqué de tanta violencia. Violencia ejercida desde el estado.

Mi cabeza salto también a una posible incursión en la política, a favor de los ciudadanos, del obrero, del necesitado. Un congresista honesto, con criterio, la idea sería no clasificarme en una bandera política, más bien buscar aliados y llamar al consenso entre todos y así dejar tanto enfrentamiento por bandera política, si el país lo componemos todos, como vamos a gobernar si estamos divididos?, no tiene sentido, ese sería mi fin en un posible campo político.

Pero los frenazos del bus me sacan de la nube, y me traen de vuelta a esta dimensión, se que todas esas ideas no se me van a borrar, por eso las escribo, pero mientras tanto prefiero entrenarme, si entrenarme para la guerra, mi bandera seria el amor, mis armas el arte y el dialogo. Cuando pienso en mi futuro veo lucha, hay que estar preparado

domingo, 12 de julio de 2009

abandonado blog

Hummm... si no me diera tanta paja, transcribir mis ultimos escritos, tendria mas actualizado este reblujo en internet. pero el estar en un ciber me quema la cabeza.

Por ultimo quiero agregar que el formalismo del cumpleaños es una mamarrachada ahora que existe facebook. uno se hace el sorprendido al recibir las felicitaciones, pero en realidad no se acuerdan!, ven un puto letrero que aparece ahi y tienen la delicadeza de escribir siempre los mismos mensajitos cursis.

Yo me cambiaria la fecha de cumpleaños, me cambiaria el nombre, me cambiaria muchas cosas que tengo y nisiquiera se por que, me las dieron, me fueron heredadas, e instaladas cuando era niño, mientras crecia.

en fin... a veces me aburro y escribo cosas que al parecer no tienen mucha trascendencia, y voy saltando de un tema a otro.

pd: tengo faltas ortograficas y de redaccion. NO MOLESTE

domingo, 28 de junio de 2009

Ojos celestes, pelo negro, contextura delgada, piel blanca…




Ella me miro y me pidió el sombrero que lo tenía en mi rodilla “Ya que no lo vas a usar”, después la noche estuvo llena de miradas disimuladas, te miro, me miras, te miro. Solo pronunciamos monosílabos por pudor… no sé si estaba con alguien pero no me importa yo descubrí su mirada un par de veces y apenada ella bajo el rostro.

Nuestras cámaras hablaron más que nosotros, después compartimos “piso”, se fumo su porro, me ofreció “gracias no fumo” le dije. Le puse la galera, le tome un par de fotos. Sonrisa cómplice.

Ojos celestes, pelo negro, contextura delgada, piel blanca… si esto no fue casualidad espero que nos volvamos a encontrar.