jueves, 12 de febrero de 2009

Va llena

Reposaba gigante encallada en la arena, estaba boca arriba y poseía un sexo gigante; una gran vulva que resplandecía en la playa y en la que cualquier ser humano hubiera podido entrar agazapado, de la selva venia aquel tigre que se abalanzo sobre ella para poseerla. Clavo sus colmillos en su vientre y como un vampiro empezó a succionar su sangre; sangre que después eyaculaba en su interior haciendo de esto un ritual infinito.

2 comentarios:

milonguitaparavos dijo...

Una gran chimba tenía la ballena.
Aguanten las orcas!

Juan Manuel Zuluaga dijo...

una grandisima