
Ella me miro y me pidió el sombrero que lo tenía en mi rodilla “Ya que no lo vas a usar”, después la noche estuvo llena de miradas disimuladas, te miro, me miras, te miro. Solo pronunciamos monosílabos por pudor… no sé si estaba con alguien pero no me importa yo descubrí su mirada un par de veces y apenada ella bajo el rostro.
Nuestras cámaras hablaron más que nosotros, después compartimos “piso”, se fumo su porro, me ofreció “gracias no fumo” le dije. Le puse la galera, le tome un par de fotos. Sonrisa cómplice.
Ojos celestes, pelo negro, contextura delgada, piel blanca… si esto no fue casualidad espero que nos volvamos a encontrar.