Rabia es lo que tengo dentro de mí, puteo a ese maldito duende que esta en ese estante y que tiene la idea de no volverme a hablar. Ya todos decidieron ignorarme, y saben que estoy escribiendo sobre ellos, pero decidieron quedarse ahí inmóviles hasta el fin de los tiempos.
Maldita sea la hora en la que me tire por la ventana…